Tuesday, January 16, 2007

El ángel del metro


Hace unos días escuché de un taquillero del metro luego de haber comprado mi ticket la siguiente frase. "Qué tenga feliz viaje". En ese momento mientras pasaba el torniquete me dispuse a pensar en esa frase, y me preguntaba ¿Cómo podría tener uno un viaje feliz en el metro? es decir; ¿realmente existe algo que me haga sentir felicidad mientras viajo en metro?. Pues vale, uno viaja y ya, nunca he sentido felicidad de hacerlo, pensaba. Inmediatamente mis pensamientos se volcaron hacia esa marejada de cabecitas y murmullos en el andén, había cientos de personas esperando el tren en ambas direcciones, estaba tan lleno que las personas no podían bajar o subir las escaleras. Esto junto con el factor de la temperatura dentro de la estación, llegué a la conclusión que no existe peor estación que la de Chacao.
La gente la he escuchado decir que la estación de Plaza Venezuela, Capitolio y Petare son terribles, pero nahh ¡que va!, ninguna es tan terrible como la de Chacao. Yo he estado en todas las estaciones en las horas más pico, y a pesar de lo terrible que digan que puedan ser como por ejemplo la de Plaza Venezuela, al menos hay espacio, la gente se empuja, pero hay espacio suficiente para salirse y seguir empujando o para salir y esperar a que los demás terminen de empujar o para salirse y ver como otros empujan o te empujan. Pero Chacao.. Chacao no tiene esa ventaja por tener un espacio más reducido, en Chacao simplemente no entras y son pocos los que salen. Yo una vez logré entrar y llegar hasta casi la mitad del vagón, y bueno.. solo vivo para contarlo. Luego de refunfuñar todo esto en mi cabeza, como una luz logré entender lo que el taquillero me quería decir, a modo en parte como para disculparse con los usuarios de tal congestionamiento, algo así como si en medio de tanto caos hubiera al menos unas palabras amables disculpándose en nombre de la empresa Metro por tanta congestión y creo que también por pena ajena.
Entendí entonces que hasta hace unos años un viaje en metro era solo eso un viaje y ya, no sentía ninguna emoción y mucho menos felicidad por esto. Hoy en día cuando entro a la estación de Chacao en las horas pico y logro montarme y las personas no se abarrotan en cada vagón, me empujan o golpean; valoro esto casi tanto como le hecho de vivir, y puedo identificar esa gran emoción que experimento en ese momento, que me embarga de cabeza a pies, eso es lo que llaman "felicidad". Y como una revelación pensé enseguida en ese taquillero, sabe lo que es tener un viaje feliz, el conoce a su usuario, es como el ángel de los usuarios que te desea feliz viaje y si el lo dice es porque es así. Ese mismo día como un milagro entre cientos de personas ya arribando el metro, uno de los últimos vagones abre sus puertas y como un hecho místico pude entrar sin mayor dificultad, de hecho por un momento las cientos de personas que habían en el andén podían entrar y salir en vagones casi vacios, era tan maravilloso que casi no lo podía creer, aún con toda esta experiencia tan maravillosa, con todo y esto dudo, apenas me asomo en el vagón, diciéndome reiterativamente ¡no puede ser esto es increíble, no hay casi gente puedo entrar!. Pero dudaba ante ese hecho milagroso, y pensé -¡seguro no hay aire!, ¡mujer de poca fe...!, ¡si había aire! ¡si había puestos libres!. Pensé durante el viaje sentada y relajada en aquel taquillero, y en sus palabras, cuando llegué a casa aun sorprendida no dejaba de pensar en ello, y luego al cabo rato reflexionaba en el asunto: ¿cada cuanto le sucede esto a un mortal en Chacao?. Fuimos bendecidos por el ángel del metro. ¡Que tenga feliz viaje!. Porque si el lo dice es porque seguramente asi es.

JAJAJA BJÖRK


Mark viene a Venezuela



Vale, estoy muy contenta ya que hace poco recibí noticias de mi amigo Mark, que viene pronto a Venezuela. Bueno estaré muy pendiente en los días que me escribistes que estarias llegando. :p Aquí les cuento un poquito de Mark y su trabajo con la musica, pueden checar su pagina en la siguiente dirección donde encontrarán más información interesante: http://www.marchingbear.com/


Producciones Marchingbear Marching Bear es el trabajo de Mark P. Brown. Mark nació en Nueva York en 1967. Después de vivir en Rochester, NY, la familia decide mudarse a Caracas, Venezuela, cuando él tenía nueve años. Vivió ahí por dieciocho años. En ese tiempo, estudió música en varios conservatorios y tocó una variedad de instrumentos, eventualmente decidiéndose por el contrabajo y el bajo eléctrico. Como adolecente, tocó en grupos de rock, pero luego prefirió el jazz y se dedicó a estudiarlo por su cuenta y con algunos compañeros músicos. Hizo también una carrera universitaria en administración de empresas, el cual terminó en 1994. En ese mismo año, tuvo la oportunidad de ir a Nueva York para estudiar becado en Manhattan School of Music, donde logró la licenciatura y la maestría en cuatro años, graduando summa cum laude.

Invito a visitar su pagina que esta muy buena con una galeria de fotos muy variadas de los conciertos y de paisajes de Venezuela.


Gracias.


Simplemente gracias. :P

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